Un método de procesamiento cerebral de experiencias dolorosas que empleo habitualmente, además del EMDR, es el Método SHEC (Sincronización de los Hemisferios Cerebrales). El Método SHEC es un protocolo psicoterapéutico basado en la neurofisiología del cerebro desarrollado por la psicóloga Maruxa Hernando Martínez, y combina técnicas como Integración de un Ojo por Vez (One Eye At Time), Brainspotting, Sugestiones Hipnóticas, Técnica Tapping de Liberación Emocional (EFT) e Integración del Ciclo Vital (ICV).

En condiciones normales nuestros hemisferios cerebrales están en constante sincronía, interaccionando entre sí e intercambiando la información recibida, permitiendo de este modo el manejo y la resolución de las situaciones cotidianas o inesperadas que se van produciendo en nuestra vida y logrando el equilibrio emocional. Sin embargo, una situación impactante, de alto malestar o de amenaza, puede provocar que el cerebro se desequilibre y se interrumpa esa sincronía: un estado de alerta del Sistema Nervioso Simpático activará la amígdala, las glándulas suprarrenales liberarán sustancias, como adrenalina, cortisol…, que pueden llegar a colapsar la sinapsis, bloqueándose la comunicación interhemisférica. La falta de sincronización cerebral provoca un estancamiento de la información e impide que el trauma se resuelva.
El objetivo de Método SHEC es estimular los mecanismos fisiológicos naturales de curación que tiene el cerebro, restaurando la sincronización entre hemisferios, para lograr un procesamiento de la situación que quedó bloqueada y que aún provoca dolor.
Con SHEC podemos abordar ansiedades, duelos, pérdidas, acontecimientos complicados pasados que están sin solventar…, pero también es muy útil para situaciones presentes que nos generan malestar y en las cuales necesitamos tomar decisiones y conectar con soluciones.
En este enfoque se busca primero resolver el shock (incredulidad o negación) que frecuentemente está presente en un trauma o duelo sin procesar, para posteriormente ir activando y comparando secuencial y alternadamente la información de cada hemisferio cerebral a través de unas gafas de sincronización (o tapando un ojo de forma alterna con la mano). El hemisferio derecho, que vive la situación de malestar en un presente continuo, puede conectar con los recursos, habilidades y soluciones del hemisferio izquierdo, produciéndose progresivamente una desensibilización de las emociones y sensaciones negativas, una restructuración cognitiva, y el surgimiento de nuevos recursos y sentimientos positivos.
En Método SHEC se le da mucha importancia al procesamiento y resolución de las escenas origen o recuerdos fuente, que generalmente suceden en una edad temprana y que representan el comienzo de una red neuronal disfuncional de sufrimiento, iniciándose ya la sintomatología que se presenta, a las que posteriormente a lo largo de la vida se le van añadiendo otras emociones y situaciones dolorosas (escenas alimentadoras). Cuenta incluso con un protocolo para detectar y reparar traumas tempranos, tanto en la etapa del embarazo como en los primeros años de vida.
